| Estas abejas no tienen aguijón, pero igual que las otras, viven en colonias y producen una miel terapéutica con un valor comercial muchas veces superior a la de las apis mellífera. Existen muchísimas variedades en el mundo, en Argentina las Yatei se destacan por sobre cualquier especie.
MIEL DE ORO
Aunque no hay un mercado consolidado, todos coinciden que la miel de melipones vale mucho más que la de Mellifera. Algunos dicen que vale 3 veces más, otros 10 a 12 veces y Kruk afirma que vale hasta 50 veces más.
Dentro de la familia de las abejas, existen muchas especies
que no tienen aguijón, pero igual que las otras, viven en colonias y producen una miel con propiedades terapéutica con un valor comercial entre 10 y 12 veces superior a de las apis mellífera.
Se conocen cerca de 500 especies de abejas sin aguijón (Meliponas), principalmente en sudamérica. En Brasil hay más de 250 especies y cada año se descubren nuevas. Existen muchísimas variedades desde México hasta el centro de la Argentina. Dentro de éstas, la yatei, poseen particularidades
que la destacan por sobre cualquier otra especie.
Las abejas meliponas no son un descubrimiento contemporáneo ni mucho menos. El espécimen más viejo conocido es la llamada Trigana prisca y vivió en el período cretáceo, hace 80 millones de años. “En Argentina, los chamanes guaraníes utilizan desde la antigüedad esta preciada miel de Yatei para la cura y tratamiento de diversas afecciones oculares y sobre todo a nivel respiratorio, para el tratamiento de asmas. También se la utiliza en diversas afecciones oculares, como cataratas”, añadió Kruk.
Pero estas cualidades terapéuticas, no son sin embargo el dato que más sorprende: “El precio de la miel de yatei oscila entre los 30 y 50 dólares el kilo y tiene una demanda insatisfecha”. En la actualidad no existe una producción importante de miel de yatei en el país. “Existen productores que trabajan en soledad y en forma aislada”, se lamentó el productor de Misiones.
¿ Cómo se defienden?
Las abejas meliponas si bien no tienen aguijón se defienden a su manera.
En Fumigadora Continente sabemos que el comportamiento defensivo en estas abejas es menos dañino para los apicultores que el de Apis mellifera, dado que sus mecanismos de defensa incluyen mordiscos, expulsión de líquido cáustico e irritante en los ojos y orejas y no las picadas en masas de las abejas de miel, debido a que tienen atrofiado el aparato vulnerador. Sin embargo, se defienden del ataque de las Apis mellifera con sus mandíbulas.
En la figura se muestra esquemáticamente un nido de melipónidos. Los nidos de cría, en la mayoría de los casos, son celdas que están yuxtapuestas y pueden tener forma de discos horizontales y otras veces pueden ser helicoidales.
En los nidos también se halla el involucro de cerumen, que es una estructura que sirve para conservar el calor .
Los melipónidos guardan sus alimentos en potes de cerumen ovoides, redondos o cilíndricos, denominadas en Venezuela ánforas o botijas, y sirven algunas para almacenar polen y otras para la miel.

La vida de las Meliponas
Los melipónidos, según el Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Venezuela, tienen preferencias bien marcadas para construir sus nidos: existen algunas que lo realizan subterráneos, con profundidades que varían de 30 centímetros a 1 ,2 metros, pudiendo llegar hasta los 2 metros.
La gran mayoría, establece sus colonias en huecos de árboles, construyendo el nido con una mezcla de cera y propóleos, conocida como cerumen. Algunas especies del género Melípona, usan barros en las paredes externas con propóleos.
La entrada del nido puede ser hecha de barro mezclado con propóleos, siendo tan pequeña que sólo permite entrar o salir una abeja a la vez.
Estas abejas utilizan para reforzar las paredes naturales de sus nidos un muro divisorio conocido como batumen, el cual es perforado para permitir la salida de aire, y tiene una función de ventilación. |